Bolígrafo vs. Pluma estilográfica

 Bolígrafo

El bolígrafo representa perfectamente el paradigma del objeto de consumo actual. Un bolígrafo es muy barato, se produce de manera industrial en grandes cantidades y está fabricado normalmente con materiales de escasa calidad (casi siempre plasticucho). Es un objeto poco valorado y con una vida útil efímera. Cuando deja de escribir lo tiramos a la basura y compramos otro (o un lote de 10).

Bolígrafo Pilot de gel

Bolígrafo de gel

Pocas veces nos planteamos reparar un objeto. Si se estropea el móvil, que apenas tiene dos años, lo tiramos y compramos otro nuevo. Si se estropea el frigorífico, tres cuartos de lo mismo, ¿para qué repararlo si va a costar casi como comprar uno nuevo?

Pluma Estilográfica

En el lado opuesto al bolígrafo tenemos la estilográfica. Una pluma está hecha de forma artesanal, con buenos materiales, si se estropea la podemos arreglar y dura toda la vida, incluso la podrán seguir usando nuestros hijos. La pluma es completamente ecológica ya que si la llenamos con tinta de tintero, lo único que gastamos es tinta. Con la tinta de un tintero tenemos para escribir muchísimo y además el tintero está hecho de vidrio (muy fácil de reciclar).

Pluma Estilográfica Pilot

Antiguamente casi todos los bienes de consumo eran del tipo «estilográfica»; objetos fabricados con materiales nobles como el metal o la madera, que se podían reparar y que duraban para siempre. Ahora casi todo es del tipo «bolígrafo»; objetos cada vez más baratos y con una vida cada vez más corta y que hay que sustituir rápidamente.

En principio, un objeto del tipo «estilográfica» cuesta mucho más que uno del tipo «bolígrafo», pero a largo plazo sale más barato, y normalmente la experiencia de uso es incomparable.

Cada vez medito más mis compras, compro menos cosas pero con más criterio. Ya hemos comentado en este blog la importancia que tiene el consumo responsable. Siempre que puedo compro objetos del tipo «estilográfica». ¿Y tú? ¿compras objetos de tipo «bolígrafo» o de tipo «estilográfica»?

La pluma ayuda a desarrollar una letra bonita, ya que exige escribir con más cuidado y más atención. Por esta misma razón es perfecta para utilizarla en todos los escritos que merezcan una atención especial.

Así que pasé a utilizar la pluma para todos mis escritos. Si es digno de ser anotado, es digno de ser tratado con estilo.  La firma de un contrato, las tarjetas de navidad, las anotaciones de una reunión. La pluma les da un toque especial.

Para recargar tu pluma puedes recurrir a los cartuchos ya cargados o puedes comprar un cartucho recargable y unos botes de tinta.  Yo suelo quedarme con el azul o con el negro, aunque nada impide recargar la pluma en verde, rojo, lila, o cualquier otro color. No es necesario cambiar de cartucho recargable, si no te molesta que haya una transición al pasar de un color a otro.

La ventaja es clara: con cartuchos convencionales el único residuo es el cartucho de plástico, que es mucho más pequeño que un boli BIC. Con cartuchos recargables tan solo tendrás que cambiar el bote de color de vez en cuando. Y estos suelen ser de cristal.

Juan Ricardo Jiménez Rodríguez

CEO SellPro

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